A dieta.

Como todos pensarán que es obvio, estoy a dieta… pero no, no es obvio, las personas con sobrepeso no nos la pasamos sumergidos entre lechuga y espinacas, de ser así, no estaríamos gordos… ¡duh!

He hecho varias dietas en mi vida, desde la que consiste en comer solo manzanas y agua (con la que terminas con complejo de caballo o algo así), hasta la dieta del helado de vainilla (en la que la motivación consiste en una pequeña porción de helado… pero que no funciona si terminas tragándote el litro completo ¬¬)… Personalmente, hacer dietas me cuesta muchísimo trabajo porque, si hay algo que disfruto en la vida, es comer… pero comer bien, sustancioso, delicioso… desafortunadamente, todo… TODO lo rico, engorda… ¡válgame el cielo!

También tienen muchísimo que ver los usos y costumbres con los que fuimos criados. Un detalle que aún no les había contado es que tengo 6 hermanas y 2 hermanos, toda una familia telerín… comento esto porque, supongo, que para mi mamá era más fácil llenar 9 estómagos con panes y tortilla que con zanahorias y apio. Además, debo confesar también que, las comidas en familia son uno de esos placeres que más feliz me hacen… carnes asadas, noches de pizza, hamburguesas caseras, sábados de repostería… ¿ven?, la injusticia persigue al paladar… ¡qué horror!

Al ser tantas mujeres en casa, ya saben ustedes aquello de la vanidad, tenía que llegar el momento de intercambiar dietas, tips, rutinas de ejercicio y demás detalles pseudo saludables para intentar mantener la línea un poquito menos curva… sin embargo, y nuevamente con la injusticia de la mano, mi familia tiene una tendencia inevitable a engordar, los cachetes y la papada son el sello de la casa… así que la lucha es un poquito más dura porque, señoras y señores, la genética no perdona.

Y tan culera es la genética que, carajo, no agarró parejo…a  algunos los premió con estatura, a otros con delgadez y belleza… a unas (como es mi caso) con chingo de kilos y una personalidad arrolladora (ja)…  Una de las partes más complicadas al hacer una dieta es ser la única que está a dieta ¬¬ tener que cuidar cada bocado, mientras alguien más puede comer lo que le da la gana, y lo hace… claro que lo hace, ¡frente a ti!… Eso debería ser considerado tortura y estar catalogado como una falta imperdonable a los derechos humanos de una gorda como yo…

¡Las ensaladas son deliciosas!… dijo nadie en su pinche vida… 

Les decía al principio, estoy a dieta… llevo unos días alimentándome de ensaladas, fruta, pan tostado y agua… la intención de bajar de peso está latente una vez más… pero ahora no tiene nada qué ver con la apariencia, que es importante, claro… ahora es todo, meramente, por salud… por perseguir los sueños y mantener vivas las ilusiones… ya les contaré.

Por ahora se aceptan porras y chingo de aplausos para poder continuar y llegar al objetivo. Gracias.

Lau, la gorda.

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